Mujer de 29 años muere tras ser infectada por el hantavirus

Chile.- Una mujer de origen chileno murió a causa de hantavirus luego de visitar la localidad de Epuyén (Argentina), con esta suman ya 10 las víctimas fatales por este virus

La víctima es una mujer de 29 años de edad, ella permaneció durante varios días en la vivienda de otra víctima que había fallecido en diciembre pasado. 

El último reporte indica que ya son 28 los infectados por este virus en Argentina. Los medios locales indican que la joven llegó con síntomas a la localidad de Palena, a 250 kilómetros de Puerto Montt, de ahí fue trasladada al hospital local y finalmente al hospital del Tórax,  en la capital chilena donde falleció. 

El ministro de Salud de la provincia argentina de Chubut (sur), Adrián Pizzi, pidió a la justicia que imponga medidas legales para asegurar el aislamiento de los afectados por el brote de hantavirus que se ha cobrado nueve muertes en un mes en Argentina, informaron hoy a Efe fuentes del gobierno provincial.

A raíz del brote que surgió en la localidad chubutense de Epuyén, Pizzi presentó una denuncia a la Fiscalía del municipio de Esquel para que el aislamiento respiratorio selectivo de los 85 vecinos afectados, que consiste en que permanezcan en sus domicilios durante treinta días, sea obligatorio.

Foto: Pixabay. Las ratas infectadas pueden trasmitir el virus a los humanos.

El hantavirus se transmite por el contacto con la orina, saliva y excrementos de roedores infectados con dicho virus.

Para la transmisión entre personas, se necesita un contacto estrecho con los enfermos en el período inicial del cuadro febril, que va de las primeras 48 a 72 horas.

Los síntomas de este virus son fiebre, dolores musculares, escalofríos, dolores de cabeza, náuseas, vómitos, dolor abdominal, diarrea y en etapas avanzadas dificultad respiratoria.

El gobierno municipal de Epuyén, localidad de unos dos mil habitantes donde surgió el brote, suspendió todas las actividades grupales en espacios cerrados municipales como el gimnasio o las iglesias durante cuarenta días.

Asimismo, redujeron las jornadas de trabajo a cuatro horas diarias, recomendaron a los negocios que no atiendan a más de dos personas a la vez en sus locales y fomentaron el uso de mascarillas, entre otras medidas preventivas.