Caravana de madres halla a hondureña desaparecida hace 13 años

A casi 15 años de dejar Tegucigalpa, Honduras, y después de 13 años de perder contacto con sus familiares, esta noche Socorro Jaqueline Valladeres se reencontró con su hermana Claudia Joaquina, quien participa en la caravana de madres centroamericanas que buscan a sus hijos desaparecidos.

Con lágrimas, Claudia Joaquina, de 43 años, abrazó a su hermana Socorro Jaqueline, de 39 años, quien vino a trabajar a México y se quedó en la frontera sur porque no tuvo intención de llegar a Estados Unidos. Todo este tiempo estuvo viviendo en Chiapas.

La causa de no reportarse con su familia, dice, es porque perdió todo contacto vía telefónica y no sabía cómo buscarlos.

Rubén Figueroa, un activista del Movimiento Migrante Mesoamericano, se dedicó a rastrear a Socorro Jaqueline, hasta que dio con ella. No fue fácil, pero pudo localizarla tras varios meses de búsqueda, relató.

La última residencia de la hondureña fue el municipio de Villaflores, trabajaba con una señora.

Se trata de uno de los primeros encuentros que logra la caravana de madres migrantes que buscan a sus hijos que salieron de Centroamérica, pero nunca volvieron a saber de ellos.

De acuerdo con Claudia Joaquina, nunca perdieron la esperanza de encontrar con vida a su hermana. Su madre, enferma, espera la llamada para saber si pudo encontrar a su hermana.

Como Socorro Jaqueline, miles de hombres y mujeres dejaron atrás a su familia y emprendieron el camino buscando el sueño americano, pero muchos de ellos no lograron llegar a su destino. Y es a ellos a quienes, año con año, busca la Caravana de Madres Centroamericanas, que esta vez cumple 15 años desde que inició sus recorridos.

Esta noche, las participantes pernoctaron en la iglesia de Santo Domingo, en esta ciudad, y mañana temprano dejarán Chiapas para adentrarse a territorio veracruzano y dormirán en Coatzacoalcos.