Policías evitan capacitación de tiro

Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) pagan sobornos para no cumplir con las etapas del programa anual de tiro, reconoció Jesús Orta, titular de la dependencia

El funcionario dijo que se detectó que la corrupción alcanzó a esos procesos y que los policías pagan para evitar ir a la capacitación.

Tienen que utilizar parte de su tiempo libre en cumplir con una práctica de tiro que si no se da, pues se van perdiendo las capacidades”, explicó.

Cada uniformado debe cumplir con ocho etapas del programa anual. Los elementos pagan “cooperación” al depositario (encargado del armamento, cartuchos y proyectiles) para no acudir a la capacitación, explicó uno de los instructores, quien declaró en el anonimato.

El policía que quiere librar esta evaluación también debe pagar a un instructor, que es el responsable de las prácticas. Armeros y coordinadores reciben parte del soborno.

Por estas llamadas cuotas, se llega a dispersar un aproximado de 12 millones de pesos al año, ya que son 33 mil 500 policías activos adscritos a la SSC y un 50% de ellos caería en prácticas corruptas.

Cada uno de esos 16 mil 750 uniformados pagaría al menos 30 pesos por cada fase a la que no asiste y son tres las que integran las ocho etapas de la práctica de tiro al año.

Sobornan para no entrenar en prácticas de tiro

Lo revela el secretario de Seguridad Ciudadana; pagarían 12 millones al año.

Los actos de corrupción que han sido detectados por el jefe de la policía capitalina han alcanzado la capacitación especializada dentro de la corporación. En concreto la práctica y manejo de armamento.

Los elementos pagan sobornos para no cumplir con las diferentes etapas del programa anual de tiro de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC).

Ése es un tema muy importante y desgraciadamente debo decirlo de esta manera: la policía tiene programadas sus prácticas de tiro, pero aquí la corrupción ha alcanzado a esos procesos y entonces ya pagando una cantidad de dinero los exime de ir a la práctica; porque, al final de día, el problema que tiene la práctica para un policía es que se da cuando éste está franco (de descanso).

Tiene que utilizar parte de su tiempo libre en cumplir con una práctica de tiro que, al final del día, si no se da pues se van perdiendo las capacidades (policiacas)”, dijo Jesús Orta Martínez, secretario de Seguridad Ciudadana, en entrevista con Excélsior.

Cada elemento de la SSC que no quiere participar en las ocho etapas del programa anual debe de pagar por práctica a la que no asiste a alguno de los stands de tiro, ubicados en la colonia Jardín Balbuena, en la alcaldía de Venustiano Carranza, en el agrupamiento Fuerza de Tarea, en la colonia Piraña, en Tláhuac; y en el agrupamiento de la Policía Montada, en avenida Guelatao, alcaldía de Iztapalapa.

Después de recibir un curso práctico de cerca de 24 días se complementa con uno teórico en cada sector; ahí los elementos pagan “cooperación” al depositario (encargado del armamento, cartuchos y proyectiles) para no acudir a esta capacitación”, dijo uno de los instructores que pidió reservar su nombre por temor a represalias.

Pero además de comprar al depositario, el elemento que quiere librar esta evaluación también debe pagar a un instructor, que es el responsable de las prácticas. Armeros y coordinadores también reciben parte del soborno.

 Con ello, se da una simulación en la práctica de tiro”, señaló la fuente consultada.

Por estas llamadas cuotas, se llegan a dispersar un aproximado de 12 millones de pesos al año, ya que son 33 mil 500 policías activos adscritos a las SSC y un 50 por ciento de ellos caería en prácticas corruptas, de acuerdo con armeros e instructores que laboran en esas instalaciones.

Cada uno de esos 16 mil 750 uniformados pagaría por lo menos 30 pesos por cada fase a la que no asiste y son tres las que integran las ocho etapas de la práctica de tiro al año.

Algunos policías argumentan que esta evaluación debe darse durante su horario de funciones, pero que debido al déficit de elementos son enviados en sus días de descanso.

El día que están francos están cansados y prefieren no acudir y pagar esa cuota”, dijo uno de los armeros que ha constatado el pago.