Niños privados de escuelas en el noroeste de Siria

Miles de niños del noroeste de Siria podrían verse privados de educación debido a los bombardeos y los combates que destruyeron u obligaron a cerrar decenas de escuelas para el nuevo curso, lamentó este miércoles la ONG, Save the Children.

El poder de Bashar al Asad y su aliado ruso mantienen desde finales de agosto un alto el fuego en la región de Idlib. Pero esta iniciativa llega después de cuatro meses de mortíferos y devastadores ataques que provocaron además el desplazamiento de más de 400 mil personas, según la ONU.

“Miles de niños que deben comenzar el curso escolar en el noroeste de Siria podrían no tener acceso a la educación debido a la última escalada de violencia”, lamentó Save the Children en un comunicado.

Según la ONG británica y una de sus socias, “87 establecimientos educativos se vieron dañados o afectados por los combates” y más de 200 escuelas “se usan actualmente como refugio”.

Los bombardeos de Damasco y Moscú, que se intensificaron desde finales de abril, mataron a más de 960 civiles en cuatro meses, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

El regreso a las clases está previsto la última semana de septiembre, pero solo un poco más de la mitad de las mil 193 escuelas del sector están operativas, según Save the Children. Estas pueden recibir “hasta 300 mil niños de los 650 mil que están en edad de ir a la escuela.

“Los maestros nos dicen que los padres les suplican que cierren las escuelas, por el temor a que sean atacadas”, lamentó  Sonia Khush, directora de la ONG para Siria.

“Muchos niños están en duelo o deben gestionar la pérdida de su hogar. No deberían tener miedo a perder la vida al intentar aprender”, señaló.

Idlib y sectores de las provincias adyacentes de Alepo, Hama y Latakia, que alojan alrededor de tres millones de habitantes (la mitad de ellos niños, según la ONU), están controladas por los yihadistas de Hayat Tahrir al Sham (HTS, la antigua rama siria de Al Qaeda).

“Vi mi escuela destruida y eso me puso muy triste”, reconoció Ali, de 10 años y quien regresó a su localidad tras haberse visto desplazado junto a su familia por las violencias, citado en un comunicado.

La guerra siria, desencadenada en 2011 con la represión de las manifestaciones prodemocracia, dejó ya más de 370 mil muertos y millones de desplazados.