Paul Manafort, exjefe de campaña de Trump, es condenado a casi 4 años de prisión

Paul Manafort, el exjefe de campaña del ahora presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue condenado este viernes a tres años y once meses de prisión por ocho delitos de fraude de los que fue encontrado culpable en agosto pasado.

Durante una audiencia concertada el día hoy, el juez T.S. Ellis explicó que el pedido de la Fiscalía por una sentencia de 19 a 24 años era “excesivo” y condenó a Manafort a 47 meses de cárcel.

A Manafort se le acusó por delitos financieros descubiertos durante la investigación del fiscal especial Robert Müller sobre el rol de Rusia en las elecciones de 2016. Cabe destacar que estos cargos no están relacionados con la campaña de Trump.

El juez destacó también  durante la audiencia de este día que Manafort “no está ante la corte por alguna denuncia de que él, o cualquiera bajo su mando, se haya coludido con el gobierno ruso para influir en la elección de 2016”.

Se sabe también que Manafort enfrenta una sentencia en un caso separado en Washington el 13 de marzo por un cargo de conspiración contra Estados Unidos y otro por conspiración para obstruir la justicia.

Previamente, durante el juicio, el juez Ellis dijo también que consideraba que algunos de los cargos se habían presentado debido a la proximidad de Manafort con el presidente Donald Trump, todo esto con la intención de presionarle para conseguir más pruebas en contra del mandatario republicano.

Para el juez, las evidencias debían centrarse en que Manafort no pagó los impuestos de más de 16 millones de dólares en ingresos por asesorar a políticos en Ucrania, todos ellos cercanos a Moscú. Por esta evasión habría ganado 60 millones de dólares, por lo cual, para el juez Ellis, el caso se trató siempre por fraude.

Por su parte, Manafort pidió clemencia a Ellis y le agradeció por lo que calificó como un juicio justo. El consultor político, declaró a la corte que “decir que he sido humillado y avergonzado sería una burda subestimación” y describió su vida como “profesional y financieramente en ruinas”.