Zimbabue se convierte en el país con la gasolina más cara del planeta

El incremento en los combustibles en Zimbabue anunciado el pasado domingo por el presidente Emmerson Mnangagwa ha duplicado el precio de la gasolina en el país, alcanzando el valor más alto de todo el mundo.

La medida, introducida con el propósito de combatir la escasez de combustible, ya provocó una fuerte reacción por parte de los sindicatos y las confederaciones industriales locales, que respondieron con una huelga nacional de tres días junto con diversas protestas callejeras.

“Tras el actual déficit en el mercado de combustibles, hemos elegido actuar de manera decisiva”, escribió el mandatario —que en noviembre de 2017 sucedió la presidencia de 30 años consecutivos de Robert Mugabe— en su cuenta de Facebook.

“El desabastecimiento, atribuible al incrementado uso de combustible en la economía en crecimiento”, agravado aún más por las “rampantes actividades comerciales ilegales de divisas y combustibles” ya no puede ser sostenido, por lo cual las autoridades han decidido fijar en 3,11 dólares el precio por litro de diésel y en 3,33 dólares el litro de nafta, prosiguió Mnangagwa.

Hasta el momento, la lista con los combustibles más caros estaba encabezada por Hong Kong, donde la gasolina cuesta 2,06 por litro, y por Mónaco, donde el valor del litro de diésel es de 1,90 dólares, según consta en los registros del portal GlobalPetrolPrices.com. Se detalla que todos los países acceden a los mismos precios en los mercados internacionales de combustible, pero luego cada uno decide los impuestos que aplica sobre esos valores.

El país africano atraviesa una profunda crisis económica acompañada de un fuerte déficit de divisas extranjeras, el cual se ha traducido en un desabastecimiento de combustible y pan, mientras que numerosas empresas han paralizado su producción a causa de su imposibilidad de importar materias primas.

Tras la hiperinflación registrada en el 2009, Zimbabue abolió su propia moneda nacional y desde entonces las autoridades han venido utilizando el dólar estadounidense y el rand de la vecina Sudáfrica. Ante esta situación, el Gobierno finalmente anunció la semana pasada la introducción de una nueva moneda en los próximos 12 meses.