Dan la vuelta a extinción del ajolote

Desde hace 30 años, en la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala surgió un proyecto para la reproducción en cautiverio del ajolote Ambystoma mexicanum, con la finalidad de volver a introducirlo al lago de Xochimilco, para evitar que desapareciera de este lugar, de donde es una especie endémica.

Sin embargo, el “Ajolotario”, como se le conoce entre alumnos y profesores a este espacio, nunca envió ejemplares al lago debido a la elevada contaminación de éste, por suciedad y por pesticidas, además de que estaba invadido por especies como carpas y tilapia, que los devoran cuando son pequeños.

“Nunca los enviamos. De nada habría servido otorgar cierta cantidad de ajolotes a Xochimilco si prácticamente se van a liberar para morir. Ahí van a tener pocas posibilidades de sobrevivencia y los peces introducidos no van a permitir que se reproduzcan bien.

“¿Qué se hizo entonces con los ajolotes? Se les dio otro enfoque, para hacer difusión y divulgación científica, a través de talleres de educación ambiental que se dan aquí mismo, además de usarlos para investigación”, explicó la doctora Sandra Fabiola Arias Balderas, encargada del vivario, quien destacó que, lamentablemente, en su ambiente natural se puede considerar extinto, a pesar de que hay algunas colonias en Xochimilco, gracias a los esfuerzos de reproducción de algunas cooperativas

El ajolotario, que forma parte del vivario de la FES Iztacala y considerado Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA), cada año recibe la visita de cien escuelas.

La información proporcionada depende del nivel, desde visitas guiadas para preescolar y primaria, hasta pláticas especializadas, cursos y diplomados a estudiantes de licenciatura e investigadores de posgrado.

Actualmente cuenta con 300 ejemplares de este anfibio, que tiene la capacidad de regenerarse, el cual ha inspirado muchos proyectos de investigación no sólo en México.

“En esta colonia, todos los organismos sirven para proyectos de investigación, son donados a institutos; son animales fantásticos, porque pocas especies tienen esta habilidad de regenerar todo su cuerpo; esto ha creado mucha expectativa”, explicó.

La catedrática señaló que los ajolotes pueden tenerse como mascotas, con los cuidados necesarios, pero debe permanecer a temperaturas bajas, de 12 a 18 grados centígrados.

“Pero es importante obtenerlos en UMAS, no comprarlas de los mercados, porque implica tráfico ilegal de especies”.