¿Qué le sucede a tu cuerpo si haces 150 minutos de ejercicio a la semana?

¿Qué le pasa a tu cuerpo si realizas 150 minutos de ejercicio a la semana? Si te encuentras en edad media o avanzada, podría ser la mejor inversión de tu tiempo, pues de acuerdo con un estudio realizado en Cambridge, mantenerse o volverse físicamente activo en esta etapa se relaciona con un menor riesgo de muerte.

El estudio se realizó por investigadores de la Unidad de Epidemiología de MRC en la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, y aunque anteriormente se asoció a la actividad física con un menor riesgo de cáncer y enfermedades cardiovasculares, ahora se descubrió cómo el ejercicio influye y reduce el riesgo subsiguiente de muerte a lo largo del tiempo.

¿Qué le sucede a tu cuerpo si haces 150 minutos de ejercicio a la semana?
¿Qué le sucede a tu cuerpo si haces 150 minutos de ejercicio a la semana?

De acuerdo con los investigadores, independientemente de la cantidad de actividad física que hayas realizado en el pasado, realizar 2 horas y media de ejercicio a la semana (cuota mínima recomendada para la salud pública) ayuda a prevenir hasta el 46% de las muertes vinculadas a la inactividad.

Para llegar a esta conclusión, se analizaron los datos de 14 mil 599 personas de entre 40 y 79 años de edad durante un periodo de 7.6 años; se les dio un seguimiento de sus factores de riesgo hasta el 2004, y de ahí hasta el 2016 se registró su mortalidad. Hubo 3 mil 148 muertes, de las cuales 950 fueron por enfermedad cardiovascular y 1,091 por cáncer.

Ahora bien, en el estudio se revisó el historial médico y el gasto energético (actividad física, tanto en el trabajo como en su tiempo libre) y se contrastó con sus mediciones de monitoreo cardíaco y movimiento. Además, se controlaron factores de riesgo como: peso, presión arterial, dieta y colesterol; y se aumentó su actividad física.

¿Qué le sucede a tu cuerpo si haces 150 minutos de ejercicio a la semana?
¿Qué le sucede a tu cuerpo si haces 150 minutos de ejercicio a la semana?

Al final, se encontró que aquellos que habían permanecido inactivos al inicio del estudio y que durante los 5 años subsiguientes fueron cumpliendo de forma gradual con pautas de actividad física, tenían 29% menos riesgo de enfermedad cardiovascular y 11% menos de muerte por cáncer, independientemente de contar o no con antecedentes de estas enfermedades.

Por su parte, aquellos que ya realizaban altos niveles de actividad física y durante el estudio se mantuvieron aún más activos, registraron un riesgo de mortalidad 42% menor.