Qué debes recordar antes de ver la temporada 2 de ‘Dark’

Capítulo a capítulo, la primera temporada de Dark en Netflix se convirtió en un rompecabezas enorme en el que acababa siendo complicado entender qué sucedía a cada persona en las distintas líneas temporales y, a su vez, qué parentesco se guardaban entre unos y otros. A modo de preparación antes de ver la nueva tanda de episodios, que se estrena este fin de semana, vamos a repasar algunas de las cosas que se aclararon en el final de la temporada pasada.

El hallazgo de Mads Nielsen

Por fin sabemos algo más del cuerpo del pequeño que desapareció en 1953. Fue hallado en ese búnker extraño al que de golpe se le abre un portal y escupe niños. Mads es encontrado por Peter, del que sabemos poco y todo turbio, quien llama a Tronte. Para recordar, Tronte es el padre de Ulrich (el policía), quien ahora mismo tiene dos hijos desaparecidos, uno en 1953 y otro en el presente.

Jonas Kahnwald y su crisis de identidad

Reconozcamos que tiene motivos para sentirse desubicado. Tras ver suicidarse a su padre es ingresado en un hospital; al salir, la chica que le gusta está con su mejor amigo, al que le roba la novia. Eso serían sólo chiquilladas, pero aparece la carta, la maldita carta que vuelve una y otra vez aunque la quemes. Y al hablar con su abuela descubre que en realidad es la madre adoptiva de su padre, que fue llevado de la actualidad al pasado.

Tal y como resume él mismo, ahora su abuela es la directora del colegio. Su marido, que se acuesta con su madre, busca a su hijo, que es su padre. Y encima hace unos días besó a su tía. La crisis de identidad es de lo más razonable, y que necesitemos ubicarnos antes de ver la segunda temporada también.

Por si fuera poco, ahora, además, ha pasado por la habitación cuqui del infierno sin entender qué sucede ni dónde está, pero conociendo a su yo del futuro. No hay adolescencia que soporte eso de una forma tranquila. Al menos ha compartido con nosotros que su finalidad es acabar con el agujero espacio-temporal que ha liado todo este follón. Por Noah sabemos que logrará hacerlo, aunque eso será lo que provocará su origen.

Ulrich Nielsen, atrapado al salvar el mundo

Ulrich sigue atrapado en el pasado. Acusado de acabar con todos los niños (en su descargo diremos que sólo ha matado a uno) se encuentra encerrado y bajo el yugo de Egon Tiedeman, quien está resuelto a averiguar dónde está su hijo, aunque sea por la fuerza. La única parte buena es que la promoción que harán de su encarcelamiento servirá para que su compañera Charlotte ate el cabo que faltaba para entender qué está sucediendo. 33 años después de ver morir a los pájaros vuelve a repetirse lo que sea que sucedió. Ella sola está consiguiendo montar el puzzle. Nos queda por saber hasta dónde logrará llegar.

(Fuente: Julia Terjung/Netflix)

Helge Doppler, de niño atacado a herramienta de lo turbio

Con diferencia, el de Helge es el papel que menos entiendo. Secuestrado de pequeño, herido, manipulado de adulto por un cura retorcido y viviendo casi como un sin techo de mayor. Es un papel maltratado que encarna un personaje asustadizo que no acabas de entender. Es de esas piezas llamadas a convertirse en claves, aunque aún no sepamos exactamente qué lugar ocupa. Esperemos que la segunda temporada nos dé algo más de luz. Por ahora. sabemos que su desesperación es tal, que le ha llevado a matarse, intentando acabar con su yo de la década de los 80 con un accidente de coche. Veremos a dónde lleva este intento.

Quién es Noah y cuál es la labor de Claudia

Si hay dos personajes enigmáticos son ellos dos. Sí, sabemos que Noah es el responsable de la habitación que hay bajo el pasadizo del búnker y que es el responsable de esa máquina del tiempo. Pero. ¿quién lo envía? Es simplemente un cura con mucha iniciativa o tiene alguien detrás que lo financie, soporte y cubra las espaldas. Está encabezando una lucha entre el bien y el mal, pero bien podría ser una simple idea fanática que le hace acabar con lo que necesite para lograr su fin.

Y por su parte está Claudia. La viajera clásica y aparente némesis de Noah. Vestida con ropas que aguanten los viajes en el tiempo y la vida solitaria. Es quien mejor parece entender lo que está sucediendo y, sin embargo, se dedica a dejar mensajes enigmáticos y a visitar a Bartosz de una forma bastante poco tranquilizadora.

Un futuro a lo Mad Max

Pero sobre todo, ¿cuál es ese futuro al que ha viajado Jonas? ¿Quiénes son esas personas con ropa militar que, sin dudarlo, lo dejan k.o. con la culata de un rifle? ¿Acaso hemos abierto otra brecha 33 años después? ¿Es que se ha cambiado el presente?

Quedan muchas preguntas por contestar. La primera temporada fue tejiendo poco a poco un entramado del que hay que salir, si no airoso, al menos con verosimilitud. Veremos.

‘Dark’ está ya disponible en Netflix.