El balcón principal de Palacio Gobierno lucirá vacío, la campana de dolores no repicará para ser escuchada por todos los michoacanos, la bandera no ondeará a la voz de ¡Viva México!, ¡Viva los héroes que nos dieron patria!.

Contrario a otros años, la celebración del 210 aniversario de la Independencia de México será diferente tras la pandemia de coronavirus (Covid-19), que provocó la cancelación de los eventos masivos que tradicionalmente se realizan para el disfrute de los ciudadanos.

Este año, el 15 de septiembre la plaza Melchor Ocampo y parte de la Avenida Madero lucirán vacías, sin la aglomeración de personas que año con año acuden para gritar ¡Viva México! a todo pulmón, según estadísticas de años pasados durante está celebración suelen acudir más 30 mil personas, que está ocasión celebrarán en casa.

Las calles en donde tradicionalmente se ubicaban los puestos ambulantes como Vasco de Quiroga, entre la avenida Madero Oriente y Mariano Elizaga, Bartolomé de las Casas, Fray Juan de San Miguel y la calle Humboldt, así como las plazas Valladolid, cerrada de San Agustín, explanada del Mercado de Dulces y biblioteca ubicada entre más calles Nigromante y Avenida Madero Poniente, lucirán vacías, sin el bullicio de la gente, ni esos olores que caracterizan a la comida tradicional mexicana como el pozole, los pambazos, las enchiladas, corundas, buñuelos por mencionar algunos.

El 16 los alumnos de nivel básico, medio superior y superior que participaban en el tradicional desfile cívico-militar, dejarán sus uniformes guardados para el siguiente año, ya que no podrán recorrer la avenida Madero orgullosos de ser mexicanos

El sonido en la antigua calle real, las vallas y las gradas que se ponían para que la gente disfrutará del desfile, este año se quedaron guardados en el almacén. La gente que aprovechaba para rentar los lugares frente a la avenida Madero, en hasta 150 pesos, no podrán hacer su domingo.

Los más de 850 ambulantes, los bares, Restaurantes y salones de fiesta enfrentarán una crisis económica, pues estás fechas muy mexicanas representaban un ingreso fuerte de ganancias que les permitiría cerrar el año sin ningún problema, sin embargo, ante esta pandemia las reservaciones cayeron en hasta un 80 por ciento y los ambulantes tendrán que buscar otra forma de vender sus productos.

Las celebraciones serán desde casa o en lugares establecidos con las medidas para evitar la propagación del virus, ya que está celebración no puede pasar desapercibida.