Científicos dedicados a la investigación marítima y oceánica podrían contar dentro de unos años con su propio centro de trabajo en uno de los mejores e impensables escenarios de estudio, el fondo del mar.

Se trata de la mayor estación científica submarina del mundo, llamada Proteus, la cual planea crearse frente a la costa de la isla caribeña holandesa de Curazao, a una profundidad de casi 20 metros.

La mente detrás de este ambicioso proyecto es Fabien Cousteau, nieto del investigador y explorador marino Jacques-Yves Cousteau, quien además es fundador del Centro de Aprendizaje Oceánico Fabien Cousteau, una organización sin fines de lucro dedicada a proteger y preservar los océanos, las zonas costeras y los hábitats marinos del planeta.

Nombrada en honor al mitológico dios del mar, Proteus se convertiría en la “Estación Espacial Internacional del mar”, así como en el primer hábitat de investigación submarina construido en décadas.

Dicho proyecto pretende convertirse en la estación de investigación científica submarina y el hábitat más avanzado del mundo, con la intención de abordar las preocupaciones más críticas de la humanidad como: descubrimientos médicos, la sostenibilidad de los alimentos y los impactos del cambio climático.

La plataforma será alimentada con medidas como la conversión de energía térmica oceánica, eólica y solar.

La creación de Proteus supone la posibilidad de que los científicos puedan vivir allí el tiempo suficiente y necesario para hacer sus estudios e investigaciones y con ello llegar a resultados jamás obtenidos.

“Ahora tendremos una casa en el fondo del mar, y seremos capaces de entrar al agua y bucear 10 a 12 horas al día para hacer investigación, ciencia y filmación”, explicó Fabien.

Con información de Traveler y Sputnik News