La basílica de San Pedro reabrió a las 7 de la mañana este jueves (cinco horas menos en la Argentina), tras haber cerrado sus puertas a las 5:30 por la enorme cantidad de fieles que desfilaron el miércoles y durante toda la noche. En total alrededor de 50 mil personas vieron al Papa Francisco en el simple féretro en el que ya yace. Jorge Bergoglio murió en la madrugada del lunes, a los 88, de un ictus.
El viernes por la noche el féretro será cerrado y todo preparado para los funerales a los que se espera acudirán los jefes de Estado y de gobierno de 170 países de los 196 que mantienen relaciones diplomáticas, comenzando por Estados Unidos que estará representado por el presidente Donald Trump. También estará el presidente argentino Javier Milei.
El público podrá visitar la tumba del papa Francisco en la basílica Santa María la Mayor de Roma a partir del domingo, un día después de su funeral.
Este jueves se esperan también muchos fieles. Los Ferrocarriles del Estado anunciaron que habían decidido rebajar en un 40% los pasajes a Roma, lo que estimula a muchos a venir a rendir homenaje al Papa.
El viernes a la noche concluirán los funerales populares y será clausurado el féretro papal. El sábado las fuerzas de seguridad esperan entre 200 y 300 mil personas que vendrán a los funerales en los que participaran alrededor de 170 países y después el cuerpo será llevado en un recorrido de siete kilómetros hasta la basílica de Santa María la Mayor, donde el Papa será sepultado, como el mismo Francisco pidió, en una pequeña capilla, en la tierra y solo con una inscripción: Franciscus”.
Los fieles ingresan a la Basílica de San Pedro. Foto: EFE
Confesiones del médico de Francisco, Sergio Alfieri
Ha causado impresión la entrevista que dio al diario “La Repubblica” el médico principal del Papa, el cirujano Sergio Alfieri, quien dijo que en varias intervenciones pero sobre todo en los últimos tiempos, Francisco insistió siempre en la necesidad de evitar la “obstinación terapéutica”.
Era el límite que había dado a sus médicos. “Prefería apagarse antes que ser entubado para recibir más aire en los pulmones. Nos dijo que si perdía el conocimiento debíamos seguir las directivas de su asistente sanitario personal”, el enfermero Massimiliano Strappetti, que para el Para “era como un hijo”.
Strapetti se convirtió en indispensable para el pontífice argentino cuando fue operado en 2021. Strapetti, que lo seguía, le dijo que “es mejor que se opere” de una infección de divertículos. “Me salvó la vida”, dijo Bergoglio.
Alfieri operó al Papa dos veces. “Ya en 2021 me pidió de evitar la obstinación terapéutica y que no se procediera en ningún caso a la entubación”.
Había engordado 10 kilos
El profesor Alfieri dijo que el Papa había engordado diez kilos de más. “A veces llegaba de noche a la cocina de Santa Marta para comer un spuntino, como dicen los italianos. Cuando le decía al Papa que se controlara más con la comida, “reía y me recordaba de vivir con ironía”.
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