Omisión del alcalde de BJ alienta más obras irregulares, denuncian en Santa Cruz Atoyac
▲ La imparable construcción de edificios en la alcaldía Benito Juárez genera, además de obras irregulares, problemas a los vecinos como contaminación sonora, escasez de agua, aumento del tránsito y alza en impuestos.Foto Yazmín Ortrega Cortés
Josefina Quintero Morales
Periódico La Jornada
Jueves 16 de julio de 2026, p. 29
La deliberadaomisión del gobierno panista de Luis Mendoza mantiene “abiertas las puertas” a la construcción de obras presuntamente “irregulares” en Benito Juárez, denunciaron vecinos de Santa Cruz Atoyac, quienes exhibieron la suspensión provisional otorgada por la justicia federal para detener la edificación del desarrollo en avenida Cuauhtémoc 1319, donde se erigen 86 departamentos en ocho niveles.
Los habitantes acusaron que, pese a la orden del sexto tribunal colegiado en materia administrativa de suspender la obra, la alcaldía se ha negado a frenar los trabajos; por el contrario, ha permitido que continúe favoreciendo a la inmobiliaria GDC, que realiza el desarrollo.
Desde el 15 junio pasado los magistrados del citado tribunal colegiado concedieron “la suspensión provisional para el efecto de que se suspendan las labores de cimentación y construcción en el predio ubicado en avenida Cuauhtémoc número 1319, colonia Santa Cruz Atoyac, alcaldía Benito Juarez”, en tanto se realiza el análisis de la licencia de construcción tipo B, número BEJ-JUV-PMB-24072025-0020, que se les otorgó para la edificación de una obra nueva.
Ante la negativa de acatar el mandamiento judicial, el pueblo de Santa Cruz Atoyac promovió un incidente de incumplimiento contra la alcaldía de Benito Juárez por negarse a realizar la suspensión de los trabajos en el predio.
Además, se determinó una inspección judicial para corroborar la denuncia de los vecinos, que advierte sobre la continuidad de los trabajos. El martes pasado, los vecinos esperaban a las 11 de la mañana la llegada del actuario que constataría el incumplimiento de la orden judicial, pero no se presentó; en tanto, la empresa reforzaba las actividades con maquinaria pesada.
Esto provocó que los vecinos se enfrentaran a golpes y empujones para hacer valer la ley, y tras imponerse para hacer valer su derecho, cerraron una vez más la obra. La constructora retiró la maquinaria pesada y hasta ayer el predio seguía cerrado con cadenas y candados.
El próximo 28 de julio se tiene prevista una audiencia para revisar si continúa la suspensión, que no se ha llevado a cabo; sin embargo, los vecinos manifestaron que no cederán en tanto no se realice la consulta por ser un pueblo originario y se respete el uso de suelo como zona patrimonial, donde este tipo de construcciones no están permitidas.
