Afp, Reuters y Ap
Periódico La Jornada
Miércoles 15 de julio de 2026, p. 23
La Habana. Cuba sufrió ayer una nueva desconexión en el Sistema Energético Nacional (SEN) que dejó sin electricidad a todo el país. Es el tercer incidente de este tipo en dos semanas en un contexto de extrema vulnerabilidad de la red de suministro en la isla, en el contexto de un cerco petrolero de Estados Unidos que impide la llegada del combustible necesario para impulsar la generación de luz y a la economía, sin que hasta el momento se avizore una solución para la entrada del carburante.
Vicente de la O Levy, ministro de Energía y Minas, explicó que la caída del sistema se debió a oscilaciones en la red nacional que provocaron la salida de una unidad y desencadenaron la desconexión de varias más hasta la caída general, reportó Cubadebate.
El funcionario insistió en que esta situación responde, fundamentalmente, a un sistema eléctrico severamente afectado por el bloqueo estadunidense. “Lo decimos y lo volvemos a repetir”, subrayó, “hay una total ausencia de combustible y no tenemos acceso a piezas de repuesto para nuestras unidades termoeléctricas ni para las de Energás”, denunció.
De la O Levy descartó versiones según las cuales la Unión Eléctrica (UNE) estaría cometiendo “errores”, debido a un éxodo de personal calificado como resultado del cansancio físico y mental que supone la gestión de la crisis energética, aunado a los bajos salarios por de la agudización de la contracción económica.
“Es cierto que, como en cualquier otra organización, tenemos salida de personal, pero eso no ha implicado una pérdida de conocimiento. Seguimos trabajando con empeño para levantar el sistema (…) En la UNE hay capacidad técnica, conocimiento, consagración y un fuerte sentido de pertenencia. Nuestros trabajadores están laborando sin descanso y el sistema se recuperará”, añadió.
Los cubanos no ocultan su cansancio e impotencia ante los constantes apagones de hasta 30 horas consecutivas en La Habana, que pueden prolongarse por varias jornadas en otras provincias.
David Matías Rodríguez, de 82 años, vecino de la capital teme que “se echen a perder las cuatro cositas (comida)” que tiene en su heladera.
“Cuando me levanté por la mañana, vino la luz e hice frijoles y ahora sales y se ha vuelto a cortar, esto no tiene solución”, lamentó María Caridad Álvarez, ama de casa de 62 años, también de La Habana, y añadió que esta situación “le va matando el entusiasmo de vivir al ser humano”.
Muchas familias instalaron en sus hogares paneles solares, con los cuales incluso funcionan las motos y los triciclos eléctricos en que se mueve la población.
En los barrios más afectados, los residentes expresan su exasperación prendiendo fuego a la basura acumulada en la calle o golpeando cacerolas.
Tras los dos cortes generalizados de la semana pasada la UNE tardó más de 24 horas para restablecer el servicio en toda la isla.
Ayer, luego de la caída del sistema en la mañana, el servicio comenzó a restablecerse, lentamente, durante la tarde en la capital, para continuar avanzando hacia el resto del país.
