Las empresas de EU viven en una montaña de deuda

NUEVA YORK (CNN) – Se está volviendo terriblemente difícil para los inversores ignorar la montaña de deuda de las empresas estadounidenses.

Los temores de una desaceleración económica —o incluso de una recesión— han centrado la atención en la deuda que las empresas acumularon durante la última década, cuando los costos de los préstamos eran históricamente bajos.

Por primera vez desde la Gran Recesión, los inversionistas quieren que las compañías prioricen el pago de la deuda en lugar de invertir en el futuro o en recompras de acciones y dividendos, de acuerdo con una encuesta de realizada por Bank of America Merrill Lynch a gerentes de fondos globales.

El 46% de los gestores de fondos encuestados cree que los balances generales corporativos están sobreapalancados, indicó Bank of America. Eso es un máximo récord para la encuesta.

“2019 se definirá como un año de desapalancamiento”, dijo Peter Boockvar, director de inversiones de Bleakley Advisory Group. “Vamos a escuchar mucho menos sobre recompras y aumentos de dividendos. Esa es una de las áreas de exceso en este ciclo”.

Las compañías no financieras estadounidenses calificadas por Moody’s tenían una deuda de 5.7 billones de dólares a fines de junio.

El fin del dinero fácil

Las preocupaciones de la deuda corporativa reflejan los temores crecientes en Wall Street sobre el eventual final de la expansión económica. Una desaceleración severa, por no hablar de una contracción rotunda, dificultaría el pago de la deuda de las compañías no rentables.

El 53% de los inversionistas encuestados por el Bank of America prevé que el crecimiento global se debilite en los próximos 12 meses, la peor perspectiva desde octubre de 2008.

Al mismo tiempo, los costos de los préstamos han aumentado, especialmente para las compañías riesgosas con balances generales inflados. Las alzas en las tasas de la Reserva Federal (Fed) hacen que el refinanciamiento de la deuda por vencer sea más costoso para las empresas. El balance general de la Fed también se ha reducido en alrededor de 400,000 millones de dólares a alrededor de 4.1 billones de dólares.

Incitadas por años de dinero barato, las compañías acumularon enormes cantidades de deuda para expandirse, financiar adquisiciones y recompensar a los accionistas con generosas recompras de acciones. Las compañías estadounidenses anunciaron un récord de 1 billón de dólares en recompras en 2018, de acuerdo con TrimTabs Investment Research.

Riesgo de crédito corporativo ‘elevado’

La Oficina de Investigación Financiera (OFR, por sus siglas en inglés), del Departamento del Tesoro creada después de la crisis financiera de 2008, señaló recientemente que la deuda corporativa es un problema potencial.

“El riesgo de crédito corporativo no financiero en Estados Unidos es elevado”, advirtió la OFR en su reporte anual al Congreso el mes pasado.

Pero elevado no significa que sea tan malo como antes de la Gran Recesión, ¿verdad? Incorrecto. De hecho, la proporción de deuda corporativa no financiera con respecto al Producto Interno Bruto (PIB) nunca ha sido más alta desde los registros que comenzaron en 1947, según la OFR.

A pesar del sólido crecimiento económico, algunas empresas ni siquiera ganan el dinero suficiente para pagar los intereses sobre sus deudas.

Según cifras del segundo trimestre, un tercio de las empresas con calificación de chatarra o sin calificación crediticia en absoluto generaron ganancias antes de impuestos por debajo de sus gastos por intereses, de acuerdo con la OFR.

En un discurso reciente, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, señaló una serie de inquietudes, entre ellas el hecho de que en el último año las empresas con mayor apalancamiento y cargas de interés son las que más han aumentado su deuda. También notó el deterioro de la calidad de la evaluación de riesgo y los mayores múltiplos de apalancamiento.

“Algunos de estos prestatarios altamente apalancados seguramente enfrentarán presión si la economía decrece”, dijo Powell al Club Económico de Nueva York. Las altas pérdidas de los inversionistas podrían “exacerbar la desaceleración”, dijo Powell.

PIMCO estima que las probabilidades de una recesión en Estados Unidos en los próximos 12 meses han aumentado a aproximadamente 30%, el nivel más alto durante los nueve años de expansión económica. El 82% de los directores financieros de Estados Unidos encuestados por la Universidad de Duke creen que Estados Unidos estará en recesión a fines de 2020.

El mercado de bonos chatarra, en silencio

No sorprende que las grietas estén comenzando a aparecer en los mercados de crédito.

En particular, el riesgoso mercado de bonos basura prácticamente se ha cerrado. Ninguna compañía ha tomado dinero prestado del mercado de bonos corporativos de alto rendimiento estadounidense este mes, de acuerdo con Dealogic. Eso marca una fuerte desaceleración desde diciembre pasado cuando 36 empresas aprovecharon el mercado de bonos basura para recaudar casi 18,000 millones de dólares.

La última vez que el mercado de bonos de alto rendimiento estadounidense no fue utilizado fue en noviembre de 2008, indicó Dealogic.

Un informe de Moody’s publicado el mes pasado encontró un “cambio drástico” en el comportamiento de 100 compañías ricas en efectivo luego del recorte de impuestos corporativo promulgado hace un año. Estas compañías dedicaron el 37% de su flujo de efectivo al pago de la deuda, en comparación con solo el 5% antes de que entraran en vigor los recortes fiscales.

Pero aún está por verse ver si las empresas más pequeñas seguirán su ejemplo. Moody’s descubrió que, a pesar de los recortes de impuestos, la deuda general entre las empresas no financieras estadounidenses aumentó en 111,000 millones de dólares durante los primeros seis meses de 2018.

Un área particular de preocupación es el auge de los préstamos apalancados: los préstamos bancarios a prestatarios de riesgo. Más de 1 billón de dólares en préstamos apalancados están pendientes, lo que representa un récord del 11% de toda la deuda no financiera de Estados Unidos, de acuerdo con la OFR.