De la redacción
Periódico La Jornada
Miércoles 8 de julio de 2026, p. 2
“Hemos sufrido una injusticia”, declaró el seleccionador Hossam Hassan en conferencia de prensa tras el partido. “Superamos en todo a la vigente campeona. Sin embargo, parece ser que desde Argentina se ha ejercido presión sobre el árbitro. Y este ha sido el resultado”. El ex delantero también criticó la actuación del VAR. “Todos vimos cómo le tiraban de la camiseta (a Salah), pero no se revisó la jugada para anular el gol. No voy a seguir con esto. Se los prometo: desde el momento en que regrese al país, no voy a ver un solo partido más de este torneo. Es mi lucha, mi propia manera de alzar la voz”.
Cerca del final, Hassan levantó los brazos formando una equis desde su banco, un gesto que la FIFA interpreta como una denuncia de abusos racistas. Según el reglamento, una vez que el árbitro observa el llamado, se inicia un proceso de tres pasos que incluye la pausa inmediata del encuentro. Sin embargo, en lugar de activarse el protocolo, el entrenador recibió una tarjeta amarilla y el juego se reanudó.
