José Steinsleger/ V y última: México: el neogolpismo avisa

José Steinsleger/ V y última: México: el neogolpismo avisa

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no. Del llamado de Francisco Madero a levantarse en armas contra el régimen porfirista (20 de noviembre de 1910), al clímax de la “tercera transformación” (3T, 1940), la América tetraétnica recargó pilas y esperanza. Algo así como en los años 60 con la revolución cubana.

Dos. Otros acontecimientos (Revolución Rusa de 1917, o la tan subestimada asturiana de 1934), guardan igual trascendencia. Pero en los casi ocho decenios que van de la 3T a la 4T (2018), los pueblos de la patria grande siempre acompañaron al México de los “de abajo”.

Tres. Los milicos entorchados que en la primera mitad del siglo pasado pegaban cuartelazos a cuenta de las oligarquías y el imperio son cosa del pasado. Ídem con los de la segunda, embrutecidos por Washington para reprimir a sus propios pueblos. Sin embargo, el guion no cambió. Simplemente, se “hidrató”…

Cuatro. Veamos. En enero de 2015, frente al avance electoral de Donald Trump, la editora de finanzas y negocios del influyente portal estadunidense Semafor, Liz Hoffman, vislumbró “una era de corrupción sin vergüenza”, añadiendo: “En su mundo (el de Trump) todo es negocio”. Y meses después, en octubre, The Washington Post se bañó en agua bendita estimando que ningún candidato presidencial serio había tenido “el mismo nivel de profundidad documentada de negocios con entidades controladas por mafiosos”. https://www.jornada.com.mx/2025 /03/19/opinion/013a1pol

Cinco. Con Trump, entonces, el neogolpismo mafioso entró en acción. Una modalidad de “golpismo agregado plus”, impulsado por agencias de inteligencia y medios corporativos de Estados Unidos. Rasgos distintivos: distorsionar el sentido de lo que entendemos por independencia, democracia, justicia, soberanía. Junto con, faltaba más, una cínica “libertad de expresión” que señala a sus críticos de “comunistas”, “narcos”, “populistas”, “terroristas”, “corruptos”, siga usted…

Seis. Cuadro en el que si liberales, conservadores, pacifistas, moderados o apolíticos buena onda creen estar a salvo, se equivocan. Para los belicistas de la CIA, el Pentágono y Sillicon Valley, la democracia y la política son enemigas del “futuro” que nos reservan. Sólo cabe creer y no pensar, síntesis del catecismo fascista.

Siete. En suma, entendemos por neogolpismo al vertedero de mentideros mediáticos a cielo abierto, fake news, confusión inducida, mensajes de odio racial en redes antisociales, clasismo, misoginia, homofobia, calumnias, persecución judicial ( lawfare), criminalización del conflicto social, discursos pedorros de “excelencia académica”, siga usted.

Ocho. ¿Algo nuevo? En 1935, el archicondecorado general Smedley Butler escribió en su libro War is racket ( La guerra es un latrocinio): “Cuando miro hacia atrás, considero que podría haber dado algunas sugerencias a Al Capone. Él, como gángster, operó en tres distritos de una ciudad. Yo, como marine, operé en tres continentes”. ¿Lo habrá leído Ronald Johnson, actual embajador de Washington en México?

Nueve. Con motivo del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos, Johnson afirmó en un video que las guerras en que ha participado su país son parte de una “vocación de servicios a otros pueblos” (sic). Disparate que me recordó la chistosa película Un día con el diablo, en la que Cantinflas se da una vuelta por el infierno y habla con Satanás del mundo que se debate en una guerra por la libertad y la democracia.

Diez. Cuando a inicios del año pasado nuestro mister amigo llegó a México, traía una impecable hoja de “servicios a otros pueblos”. En el bienio 1981-82, el joven marine Johnson y 54 oficiales del Pentágono, asesoraron al ejército de El Salvador y el feroz batallón Acatl. Resultados: “eficientes” masacres de campesinos en las comunidades Girón, San Francisco Guajoyo, Calabozo, Junqilla, Mozote y otras que en el “Pulgarcito de América” (5 millones de habitantes, entonces), más de 70 mil personas fueron asesinadas.

Once. Luego, Johnson entró a la CIA, y más tarde al servicio exterior en calidad de funcionario todoterreno especializado en migración, narcotráfico y energía, en una época en la que la la violencia imperial ya no pasaba por una acción militar directa, sino por un amplio abanico neogolpista de opciones intervencionistas.

Doce. Y ya con el “primer Trump”, nuestro amigou fue embajador en El Salvador (septiembre de 2019 a enero de 2021), ayudando al presidente Nayib Bukele a diseñar el tenebroso Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT, inaugurado en 2023), una megacárcel ubicada en el municipio de Tecoluca (departamento de San Vicente) para albergar hasta 40 mil personas bajo un régimen de vigilancia extrema, aislamiento sin contacto con el exterior, y condiciones que Cantinflas y Satanás jamás hubieran imaginado.

Trece. Más allá del revés legislativo que sufra en noviembre, a Trump le restan dos años y medio en el cargo. A Claudia, en cambio, le esperan cuatro muy duros, en los que sí o sí los pueblos de México tendrán que recargar sus pilas. Semana a semana, todo cambia en el mundo. Incluyendo las perritas de Trump que, en abrir y cerrar de ojos, el neogolpismo puede clonar en peligrosos mastines de cuidado.

Catorce. El México de la 4T se encuentra en situación similar a la referida en el primer punto: solo, pero felizmente acompañado de hinchadas populares que, del Bravo a la Patagonia, lanzan porras en su favor.

Primera parte: https://n9.cl/u463h

Segunda: https://n9.cl/n750b

Tercera: https://n9.cl/zd3su

Cuarta: https://n9.cl/j1gtjz

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