El Cairo
Periódico La Jornada
Miércoles 8 de julio de 2026, p. 9
El Gran Museo Egipcio (GME) recibió en los últimos siete meses 3 millones de visitantes, informó el director del recinto, Ahmed Ghoneim, en una entrevista difundida ayer.
De esa cifra, 60 por ciento fueron extranjeros, atraídos por la milenaria historia de este país musulmán que es africano y árabe a la vez.
Como promedio, el GME recibe cada día entre 7 mil y 10 mil personas, baja notable respecto a 24 mil que llegó a atender hasta que la dirección fijó un límite de 15 mil para asegurar la calidad de la experiencia, según el funcionario.
Describió la cantidad de asistentes de “aceptable para el verano, aunque inferior a lo esperado debido a las altas temperaturas y la naturaleza estacional del turismo”.
En el estío los termómetros en Egipto pueden rozar 40 grados que golpean sin misericordia, en especial en El Cairo, donde se yerguen algunas de las pirámides del país, entre éstas la de Giza, tal vez la más notoria, aunque no la única.
▲ Estatua del faraón Ramsés II en el Gran Museo Egipcio en Guiza, Egipto.Foto Ap
Pero no todo es un mar de bálsamo, ya que desde que la dirección del GME empezó con las reservaciones por medio de Internet florecieron sitios en el país y el extranjero que ofrecen entradas falsas, cuyo rastro siguen las autoridades pertinentes, además “del reciclado de boletos”.
Así, entre calores infernales, especuladores, el enjambre de guías improvisados y el infaltable paseo en camello, transcurre la cotidianidad en la zona de las pirámides a pocos kilómetros del centro de esta capital, donde está enclavado el nuevo GME, sin que ninguna de esas plagas empañe la sensación que provoca ver de cerca las piezas de la exhibición y poder tocar las pirámides.
Todo lo anterior, con el valor añadido de ver de cerca y, si lo desea y tiene fuerzas, llegarse a la esfinge, la escultura de un ser mitológico que, según las creencias de la época, protegía el complejo de templos que la rodeaba: toda una experiencia vital inolvidable, créalo.
