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Starship de SpaceX: el cohete más potente del mundo, explota poco después de su lanzamiento

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El Starship de SpaceX, el cohete más grande y más potente que se ha creado, explotó poco después de despegar de su plataforma de lanzamiento en Boca Chica, Texas.

Antes de desintegrarse, el primer vuelo de la nave de la empresa de Elon Musk logró pasar un punto clave: despejar la torre de lanzamiento y despegar hacia el cielo.

Fue en el punto en que el propulsor Superheavy debía separarse de la nave cuando las cosas salieron mal. El propulsor comenzó a dar vueltas y luego hubo una explosión.

SpaceX dijo que lo sucedido fue una “desintegración rápida no programada”.

Pero como señala la editora de ciencia de la BBC, Rebecca Morelle, a pesar de que la compañía quería que esta prueba fuera más allá, no dirán que se trató de un fracaso.

En la sede de SpaceX se escucharon vítores, incluso cuando el cohete y la nave se convirtieron en humo.

El hecho de que el cohete haya despegado es un buen comienzo: la empresa de Elon Musk ahora evaluará qué salió bien y qué salió mal, y luego lo intentarán de nuevo.

“¡Felicitaciones al equipo de SpaceX por un emocionante lanzamiento de prueba del Starship! Aprendí mucho para el próximo lanzamiento de prueba en unos meses”, tuiteó Elon Musk minutos después de que explotara el cohete.

La Administración Federal de Aviación, que autoriza los lanzamientos de cohetes en Estados Unidos, dijo que supervisaría una investigación sobre lo sucedido. Un portavoz del organismo dijo que esta era una práctica estándar cuando un vehículo se pierde en vuelo.

El momento clave

El cohete explotó en lo que se consideraba el momento clave del vuelo: cuando se suponía que la mitad inferior del cohete, el propulsor Superheavy, debía separarse de la mitad superior de la nave para que esta continuara sola hacia el espacio.

En ese momento las computadoras probablemente activaron el sistema de finalización de vuelo.

“Parecía que cuando el cohete ascendía hacia el cielo, algunos de los motores en la base del propulsor Superheavy no estaban encendidos. Yo conté 6, de 33″, señaló Jonathan Amos, corresponsal de ciencia de la BBC.”Es posible que los ingenieros hayan tomado la decisión de apagarlos”, agregó.

El hecho es que aunque el Starship haya explotado, se ha cumplido uno de los principales objetivos que SpaceX estableció para este primer vuelo: no destruir la plataforma de lanzamiento.

La enorme nave despegó con éxito y se desintegró una vez que iba rumbo al espacio.

El propio Elon Musk dijo antes del vuelo que “si el cohete se aleja lo suficiente de la plataforma de lanzamiento antes de que algo salga mal, entonces creo que lo consideraría un éxito”.

“Simplemente, no destruyas la plataforma de lanzamiento”, subrayó.

Además, como señala el corresponsal de la BBC, con este primer vuelo, por corto que fuera, obtuvieron una enorme cantidad de datos.“Creo que, por primera vez, se sorprenderán de lo que lograron”, asegura el corresponsal. “Ya tienen otro cohete virtualmente listo para despegar, y ese cohete tiene una gran variedad de mejoras con lo que aprendieron al construir este”.

Lo que se aprenderá

En un comunicado antes de que iniciara el despegue, la empresa dijo que “con una prueba como esta, el éxito se mide por cuánto podemos aprender, lo que informará y mejorará la probabilidad de éxito en el futuro a medida que SpaceX avanza rápidamente en el desarrollo del Starship”.

SpaceX no ha dicho qué fue lo que causó la desintegreación del cohete, pero la empresa indicó que los equipos “continúan revisando los datos y trabajando hacia nuestro próximo vuelo de prueba”.

Inicialmente, el Starship debía lanzarse el lunes, pero se postergó el lanzamiento debido a que se encontró una válvula congelada.

El cohete se está poniendo a prueba con el objetivo de que eventualmente pueda marcar el comienzo de una era de viajes interplanetarios.

El plan para la misión de este jueves había sido enviar la nave en una vuelta casi completa de la Tierra, terminando con un amerizaje en el Pacífico, a un par de cientos de kilómetros al norte de Hawai.

No había expectativas de que la nave o el propulsor fueran recuperados. Sin embargo, a largo plazo, este es el plan.

La idea es aterrizar ambas mitades, recargarlas y lanzarlas de nuevo, una y otra vez.